Dolor y sufrimiento

El dolor es parte de la vida y de los procesos para aprender, prepararnos y mejorar. Hay que aceptarlo y sentirlo. El sufrimiento es decisión de cada uno de nostros. Apóyate en la respiración y la meditación. Vuelve todo ese dolor en un gran maestro. El dolor nos da un mensaje, un mensaje que nos protege y regenera, nos inspira y enseña el camino correcto, nos hace más fuertes, nos permite aceptar realidades diferentes. Nos enseña cuales son nuestras limitaciones, y a partir de ahí, como si fuese un músculo, entrenar el dolor nos hace más resistentes. Alguien dijo que el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Y es que crecer implica dolor. Te duele cuando te salen los dientes, los músculos al querer hacerlos crecer, duele la pérdida del primer amor… Tratamos de evitar el dolor reprimiéndolo, intentando hacerlo cada vez más corto, fugaz, efímero. Nuestra cultura de soluciones rápidas mediante un click nos lleva que tratemos de inhibirlo bien sea mediante medicamentos, alimentándonos compulsivamente o buscando satisfacción con compras, juegos y similares satisfacciones fugaces.

La clave está en la actitud con la que lo afrontamos. Muéstrate amabilidad, se compasivo contigo mismo. Acepta una situación que te está enseñando y haciéndote más sabio/a. Tan pronto la aceptes empezarás a sentir que la vida te tiene guardadas vivencias maravillosas, mucho mejores de lo que podías esperar. Esa situación desagradable que has pasado, no era más que la puerta para seguir en tu evolución hacia el objetivo final, que no puede ser otro más que tu propia felicidad. Feliz Viernes un abrazo a todos.