Paris Hilton: “Ibiza es mi lugar favorito del mundo”

Por tercer año consecutivo, Paris Hilton ejerce de DJ cada sábado en una de las discotecas más emblemáticas de Ibiza. Antes de la segunda sesión de la temporada, la rubia heredera recibe a TENTACIONES. Son 20 minutos a solas con ella, pero digamos que el equipo de personas que rodean a Paris no se inspira en los años 70, cuando los periodistas de Rolling Stone tenían acceso pleno a las estrellas del rock. Es imprescindible enviar una semana antes un cuestionario previo del que censuran las preguntas más comprometidas. Además, durante la charla una persona supervisa que se siga el cuestionario sin variar una sola coma.

MÁS INFORMACIÓN
Susto de muerte para Paris Hilton
DiCaprio y Paris Hilton se pelean por un bolso de Chanel
Paris Hilton y el hotel de su abuelo

La cita es a la 1 de la madrugada en la zona de prensa de la discoteca Amnesia, donde cada sábado Paris celebra su fiesta Foam and Diamonds (espuma y diamantes), que no es más que una reinvención de la mítica fiesta de la espuma que se ha celebrado en Amnesia toda la vida, pero con la imagen de la rubia más mona y pija del famoseo mundial como gran reclamo. Enseguida nos dicen que Paris suele llegar a las dos menos cuarto más o menos, así que con nuestras pulseras decidimos entrar a la zona VIP y a las dos salas de la discoteca y empezar a trabajar. Preguntamos por allí y los empleados de seguridad y camareras nos cuentan que Paris empieza a pinchar sobre las dos y media o tres, y que a las cuatro o cuatro y media como mucho se marcha. Una camarera apunta a que todo su trabajo consiste en pulsar el play y moverse un rato.

Paris nos revelará orgullosa después que Foam and Diamonds se ha convertido en la fiesta de más éxito de toda la programación de Amnesia, y sí, confirmamos que la sala está llena. La entrada cuesta 60 euros en la puerta, y 45 si se compra anticipadamente. A la vez que su fiesta se celebra en la sala anexa (terraza) Matinée, una fiesta de temática gay a la que todo el mundo acude con lista de puerta e invitaciones. Las dos salas están comunicadas y por tanto se puede ir a la fiesta de Paris sin pagar. Tras confirmar que la exclusividad de Foam and Diamonds no es la de los DJs estelares de la isla (David Guetta, Solomun, Avicii), cuyas fiestas cuestan entre 80 y 100 euros y a las que es casi imposible entrar gratis, también hay que decir que una vez que Paris empieza a pinchar, todo el mundo va a verla y la sala de Matinée queda prácticamente vacía. Una enorme masa de personas (el 90% jóvenes de entre 18 y 25 años) lo da todo alrededor de la cabina donde la heredera propone temas de corte comercial mientras les jalea, seduce y sonríe.

“Es la fiesta más increíble de la isla, la mejor fiesta del mundo”. No cabe la menor duda: Paris Hilton sabe cómo vender su producto. Así de tajante responde a la primera pregunta del cuestionario, sobre cómo definiría su fiesta. Antes de eso la vemos ordenar que echen a todos los fotógrafos porque quiere darle unas caladas a un cigarrillo y no quiere que la fotografíen fumando. Su asistente grita a otro: “¡Los quiero fuera de aquí ya!”. Paris es rápida, dos caladas, lo tira, se gira y nos mira como si no hubiera pasado nada. Es una estrella al más puro estilo Hollywood, profesional, siempre preparada para posar y responder sin mostrarse dubitativa aunque con la respuesta no cuente nada. Es muy alta, muy guapa, y luce impecable. Vestido ajustado con lentejuelas y orejas de gato en la cabeza a juego, “una de las tendencias de este verano, me encantan”, aconseja a las chicas para esta temporada 2015.

Nada de tacones en la playa, en vacaciones hay que ir cómodas”
El hombre que acaba de largar a los fotógrafos se sienta entre nosotros con el cuestionario impreso en su mano para ejercer de poli malo. Cuando Paris empieza a responder las preguntas rápidamente descubrimos que no se las han contado, o al menos sus respuestas parecen realmente espontáneas. Parece una chica inteligente o muy bien asesorada. La que hace ya varios años vio en el EDM el camino al éxito que ya consiguió con el pop, y donde hoy gana tanto Calvin Harris como Taylor Swift. Este verano es especial para ella. “Estoy pinchando mis nuevas canciones, este es el año del lanzamiento de mi nuevo disco, y os adelanto que muchas de las canciones las he producido yo misma”. El guiño a sus fans es inmediato sin haberle preguntado por ellos. “Vienen a verme de todo el mundo a Ibiza, les adoro. Anoche cenaron conmigo unos cuantos en casa de mi novio y salimos por ahí, fue genial”. Y también a los españoles: “Ibiza es mi lugar favorito del mundo, la gente tiene una energía única. Es un sitio hermoso, espiritual, con miles de cosas que hacer tanto por el día como por la noche”. Le gusta dejar claro que no es una simple fiestera, y que madruga muchos días para salir a navegar o hacer yoga. Come comida orgánica, nada de fritos ni azúcares, y asegura sentirse “mejor que nunca en mi vida, aunque a veces sigo sin poder renunciar al chocolate”.

Paris Hilton ante su público en una de las sesiones de ‘Foam and Diamonds’ en la discoteca Amnesia de Ibiza.
Paris Hilton ante su público en una de las sesiones de ‘Foam and Diamonds’ en la discoteca Amnesia de Ibiza. LASKIMAL
La entrevista se sucede bajo la mirada asesina del supervisor mientras ella se muestra cada vez más sonriente y relajada. Apunta a su lado más alternativo revelando que consigue la inspiración para su fiesta “yendo a festivales de música, no a discotecas”. Para su Instagram se inspira en el de Rihanna, la persona favorita de todas las que sigue, “porque no le importa lo que la gente piense de ella, es preciosa, fuerte e independiente”. Aunque últimamente no se hace selfies, para Paris Hilton no están pasados de moda. “Siguen siendo divertidos, lo que pasa es que ahora me apetece más mostrar los paisajes detrás de mi, por eso pido a mis amigos que me hagan las fotos”. Le pedimos un consejo sobre qué no hay que llevar este verano, y lo tiene claro: “nada de tacones en la playa, en vacaciones hay que ir cómodas. Sólo puedo llevarlos yo cuando vengo a pinchar y hay fotógrafos esperando, puntualiza”. Se confiesa enamorada como nunca y anuncia que en su vida “pronto ocurrirán cosas importantes”.

He madurado, estoy viviendo la mejor época de mi vida y me emociona el futuro”
En el amor es una chica tradicional. A sus 34 años sigue creyendo en el matrimonio para toda la vida, como el de sus padres, que llevan juntos desde que eran adolescentes. Antes de marcharse a poner sus temas y ver revolcarse a los chavales en la espuma, (algo que ella nunca hace aunque dice que piensa hacerlo antes de que termine el verano), nos cuenta que no le importan los prejuicios hacia su persona por ser rubia, guapa y millonaria. “Siempre habrá gente que se sienta feliz por ti y otra que no. Los segundos suelen ser personas que no son felices y por eso proyectan esa negatividad hacia los demás. Yo intento desear lo mejor para todo el mundo y ser feliz sin hacer daño a nadie, eso es todo”. Cuenta que su peli favorita es Algo pasa con Mary, y que no puede dejar de escuchar el tema Heroes de Alesso, además del nuevo remix de su canción High Off My Love (por autobombo que no quede). Por último asegura que la chica mala ha dejado de ser tendencia en su vida. “Finalmente he madurado, estoy viviendo la mejor época de mi vida y estoy emocionada ante el futuro”. Quizás esa Paris Hilton plena y madura llegue mejor al público cuando le dejen mostrarse sin la protección de un Jefe de Estado, por mucho que en sí misma sea una multinacional con decenas de negocios de todo tipo, desde inmobiliarios a perfumes. Ella no engaña a nadie, no intenta ser lo que no es, y la verdad es que parece que en las fiestas de Ibiza y la música dance ha encontrado su sitio.